15 dudas de entre cientos de miles

¿De donde sacará las pelas la luna para salir todas las noches? … ¿De donde sacará las fuerzas el sol para salir cada mañana?

¿Por qué cuando alguien triunfa en algo determinado cree que lo sabe todo?

¿Por qué la gente no sabe que todo el mundo es un ignorante, que solamente depende del tema que de repente se trate?

¿Por qué nos pasamos la vida hablando si casi todo lo mejor no puede explicarse con palabras?

¿Por qué hagas lo que hagas, aunque tengas las mejores intenciones del mundo, siempre hay un idiota que trata de hundirte o que piensa mal?

¿Por qué no se considera perdedor no al que fracasa, sino al empanado que nunca ha intentado nada? (derivación no aplicada de una de las teorías de Séneca: “admira a quién lo intenté, aunque fracase)

¿Cómo saber que no estamos soñando?

¿Por qué es imposible acordarse de olvidar precisamente aquello que no querríamos recordar jamás?

¿Por qué vivir nuestra vida pendiente de la de otros?

¿Por qué la gente busca siempre algo que criticar en lugar de disfrutar de lo que les han ofrecido?

¿Por qué los imbéciles están seguros de casi todos y los normales tan llenos de dudas?

¿Por qué los que más callan son quienes tendrían más cosas que decir?

¿Hacerse el idiota o serlo?

¿Por qué nos empeñamos en medir el tiempo si hay instantes que duran para siempre y muchas horas que ni siquiera recordamos?

¿Te crees que a alguien le importa si no bailas bien? (levantate y baila)

5 opiniones en “15 dudas de entre cientos de miles”

  1. > ¿De donde sacará las pelas la luna para salir todas las noches? … ¿De donde sacará las fuerzas el sol para salir cada mañana?

    La luna, después de tantos miles de años saliendo, ya sabe ingeniarselas para no gastar… anda que no es lista. Pero el sol sí que le echa huevos, con la que está cayendo. Le admiro

    > ¿Por qué cuando alguien triunfa en algo determinado cree que lo sabe todo?

    Porque se ha acostumbrado al conocimiento absoluto en lo que sí domina, y es dificil bajarse de ese tren.

    > ¿Por qué la gente no sabe que todo el mundo es un ignorante, que solamente depende del tema que de repente se trate?

    En el fondo lo sabe, pero mostrarlo sería reconocer su propia ignorancia… y eso sí que no puede ser.

    > ¿Por qué nos pasamos la vida hablando si casi todo lo mejor no puede explicarse con palabras?

    Porque, por desgracia, rara vez podemos disfrutar de lo mejor, y tenemos que conformarnos con lo mediocre, que sí se explica con palabras.

    > ¿Por qué hagas lo que hagas, aunque tengas las mejores intenciones del mundo, siempre hay un idiota que trata de hundirte o que piensa mal?

    Se le llama envidia. Hay gente que se tiene en tan baja estima a sí misma que la única manera que tiene de sentirse superiores es intentar ponerte a ti por debajo de su propio listón. Qué pena.

    > ¿Por qué no se considera perdedor no al que fracasa, sino al empanado que nunca ha intentado nada? (derivación no aplicada de una de las teorías de Séneca: “admira a quién lo intenté, aunque fracase)

    Mi jefa solía decirme que ‘el que no friega, no rompe platos’. Pero al que hay que admirar es al que friega, aunque luego pueda romper algún plato. Al que ni lo intenta, ni se le ve. Por ello no puede ser ni admirado, ni vilipendiado. Y, a mucha gente, eso le da tranquilidad.

    > ¿Cómo saber que no estamos soñando?

    No se puede. De hecho… estamos soñando. La única manera de comprobarlo es a posteriori, al despertar.

    > ¿Por qué es imposible acordarse de olvidar precisamente aquello que no querríamos recordar jamás?

    Porque es lo que realmente nos ha marcado.

    > ¿Por qué vivir nuestra vida pendiente de la de otros?

    Se le llama empatía. Quien no la tiene, quien es capaz de vivir totalmente de espaldas a los suyos, no sabe lo que se pierde. Aunque, como todo, llevar la empatía al extremo también es negativo. Hay que vivir la propia vida.

    > ¿Por qué la gente busca siempre algo que criticar en lugar de disfrutar de lo que les han ofrecido?

    Buscar la respuesta de la duda 5…

    > ¿Por qué los imbéciles están seguros de casi todos y los normales tan llenos de dudas?

    Porque los imbéciles no saben lo suficiente para darse cuenta de todo lo que les falta por saber.

    > ¿Por qué los que más callan son quienes tendrían más cosas que decir?

    Lo peor es al revés: los que más hablan son los que más tendrían que callar.

    > ¿Hacerse el idiota o serlo?

    Hacérselo. Sin duda.

    > ¿Por qué nos empeñamos en medir el tiempo si hay instantes que duran para siempre y muchas horas que ni siquiera recordamos?

    Para poder saber la diferencia entre los unos y las otras

    > ¿Te crees que a alguien le importa si no bailas bien? (levantate y baila)

    A mucha gente le importa… para poder criticarte. (ver duda 5). De todas maneras… eso no va a impedirme bailar.

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