MEME: Mis Cinco Miedos

Magarto, una de esas personas que hacen grande Internet llenandolo de pequeñas chispas de genialidad desde su blog de software, mac, Linux y más, envia un meme díficil de responder pero interesante:

“Mis cinco miedos

Tengo bastantes preocupaciones inmediatas, pero como soy un descerebrado no suelo tener “miedos” reales a largo plazo que me hagan cambiar mi forma de actuar. Son más bien cosas que me afectarían o pequeñas fobias, pero bueno. Ahí van:

  1. Que le pase algo a la gente que quiero:

    familia, pareja o amigos. No es algo en lo que piense, pero si alguna vez sucediera, realmente me afectaría. Comprendo que alguien muera “de viejo”, pero los accidentes y similares, cuando han sucedido, me han fastidiado bastante porque no los comprendo y casi nunca le tocan a quien realmente los merece.

  2. Violencia y Nihilismo:

    en los cines de algunos de los países más ricos de la tierra puedes oir ahora risas en vez de escuchar el silencio del miedo como (no) se oía antes cuando por ejemplo un psicópata descuartiza en una película a su víctima; pero es que cuando sales del cine y ves algún pedigüeño durmiendo en la calle a menudo ni siquiera le miras porque no te importa un bledo y de hecho hay gente que siente asco ante los homeless, les queman vivos o les pegan palizas, en lugar de sentir pena que creo que sería a lo que el corazón te lleva. El otro día por ejemplo me bajé del emule sin querer, ya lo conté aquí, unas fotos entre las que ví la imagen de una niña de unos cinco años a la que habían atado y amordazado porque estaban haciendo que a la niña la violara… ¡Un perro! ¿Hacia que maldito lugar del infierno estamos fluyendo?
    Yo no soy un tipo especialmente solidario, de hecho casi todos mis amigos y yo somos unos pijoteros asquerosos con suerte que no hemos vivido casi ninguna desgracia social en la vida, pero sí soy lo que podría denominarse “buena gente”, y creo profundamente que la parte de la humanidad con más suerte del mundo se está volviendo loca y que cada vez las personas somos más insoportables, crueles y egoistas con nosotros mismos.
    Recuerdo a una amiga que vino a Madrid y se sorprendió cuando vió a alguien durmiendo por Preciados un día de Navidad. Yo ni siquiera me había percatado de que existía; vemos normal el derroche mientras a 100 metros hay gente pasando hambre, quemamos alimentos y matamos animales simplemente para que no suban de precio, y el paquete de tabaco que me estaría fumando en un sólo día -si fumara- valdría más que lo que ganan 1000 millones de personas en 3 días en la Tierra. No es que me dé miedo, pero tanta diferencia asusta porque creo que algún día estallará como sucede en la física con las cosas más pequeñas. Y más grandes.

  3. Que alguna vez tenga que depender de alguien:

    si alguna vez me volviera chalado y resultara una carga, o tuvieran que hacerme cosas como ducharme o girarme de vez en cuando en una cama para evitar escaras, creo que preferiría estar muerto. No soporto andar pidiendo favores o resultar un lastre para la gente que me importa. No me creo basicamente con derecho a andar fastidiando la existencia de otros y a veces pienso que si por ejemplo tuviera un accidente que me dejara hecho un vegetal, preferiría morirme. Y ya (y de esto sé un poco porque mi novia es terapeuta, rehabilita gente, y no me gusta lo que ve y cuenta a veces)

  4. Miedo a lo desconocido:

    no soy especialmente superticioso, pero al igual que ahora mismo existe música en el aire que sólo podemos percibir si tenemos un transistor que pueda sintonizar cada emisora, creo perfectamente posible que pueda existir algo más allá de lo que vemos, una fuente de energía, un nuevo elemento de materia, o lo que sea, que quede ahí; y si alguna vez tuviera alguna experiencia de esas de las que habla Iker Jiménez del susto podría morirme porque soy bastante cagueta con esas cosas y nas meigas non creo, pero haberlas hailas…

  5. Hijos:

    no tengo hijos, pero que te salga un hijo con algún problema no debe ser demasiado agradable. Además es posible que la existencia de los hijos que tengamos dentro de unos años, si los tenemos, no sea demasiado agradable visto el camino al caos que lleva el mundo.

  6. No tengo miedo, pero creo que es porque hay tantas cosas a las que tenerle miedo que es mejor pasar de todo y vivir como yo mismo: como un tonto.