Huelga de taxistas

Los taxistas tienen poder para colapsar Madrid y ahora que ven peligrar el chollo de compra-venta de licencias andan fastidiando al personal.
Dado que las licencias no sirven para garantizar un buen servicio ni para asegurar un trato honesto, sino más bien para que sus propietarios tengan 3 o 4 conductores a su servicio gracias a que éstos ven imposible acceder a su propio taxi, me parece que están obteniendo lo que se han buscado a golpe de picardeo.
Si tú tienes una frutería o una peluquería te pueden plantar otra al lado y te fastidias ¿Por qué ese empeño en proteger ciertos sectores?
Las licencias de taxi deberían servir para proteger al usuario, para que los conductores fueran honestos, estuviera controlado el servicio, etc. Como ésto no es así, liberalización y pista. Y al taxista que se me cruce hoy en el camino y me impida el paso pienso darle un golpe, que tengo que llevar el coche al taller y me da igual reparar una cosa que otra.

¿Dinero y compromiso con el trabajo o salud mental?

Por razones que no vienen al caso, el fin de semana se me ha tornado de repente en todo lo contrario a lo que esperaba el lunes pasado.
Además de un disgusto que me he llevado tengo que hacer en 2 días y sin errores lo que tenían que haber hecho en 15. Es un tema sobre todo de responsabilidad con el trabajo pero eso de cobrar la hora a precios que harían desmayarse a un indio nunca viene mal, así que aquí estoy con el brownie pero pensando ¿Dinero y compromiso con el trabajo o salud mental?

La teoría de casi todos nosotros es escoger lo segundo, lo que dicta el corazón que es lo que suele dominar casi todos mis actos; pero en la práctica las cosas no son nunca como las piensas y hay partidos que tienen que jugarse en serio. Sencillamente tiene que suceder como que que nada raro ha sucedido.

A mí me gusta mi trabajo pero todos vivimos un poco esclavizados y dedicamos la mayor parte del tiempo a hacer cosas con las que poder comprar otras el resto. Hasta tal punto es esto así que si no existiera la envidia y el consumismo extremo; si pudieramos ver las cosas con otros ojos, quizás hasta un reloj Blancpain se nos asemejaría un poco a unos grilletes.

En fin, sigo con ello. Feliz finde al resto.

La importancia de las cosas pequeñas. Cómo rearmar Saunier Duval Thermis 23E

Una vez me quedé sin agua caliente y en mi lista de cosas domésticas insoportables eso está desde entonces ocupando el segundo lugar (lo primero es quedarme de repente sin llaves). Fue un infierno.

Lo irónico es que tengo un seguro de la caldera de esos que pagas para nada y me salía gratis que viniera el tipo que sabe qué botón tocar, pero justo cuando iba a ser tremendamente útil pilló un puente de por medio y tuve que estar ¡4 días! duchandome con agua fría, sin nada más que una pequeña jarra calentadora de agua.

Es cuando fallan estás cosillas cuando nos damos cuenta de lo realmente importante, cuando descubres la suerte que tenemos de vivir en esta época y disfrutar como si nada de inventos tan geniales como el el agua corriente, la electricidad, el coche, la nevera o las patatas bravas del Hacendado y no me extraña que los de países tercermundistas, que ni siquiera tienen un microondas los pobres, no duden demasiado a la hora de comprarse un pasaje en Cayuco intentando llegar a lugares donde sí que merezca la pena vivir.

El caso es que esta tarde se ha vuelto a estropear el calentador y como sólo de imaginarme que iba a estar 3 días sin ducha me estaba poniendo malo he estado toqueteando a ver dónde narices se reiniciaba el aparato, que eso suele solucionar todas las cosas…. Es lo bueno de verse hundido en la necesidad, que te buscas la vida. Así que ya he conseguido resolver el problema y “conozco” la caldera lo suficiente como para lograr cierta independencia de esos técnicos que siempre tardan tanto en llegar.

Por si alguna vez se os estropea la caldera, y dado que no he encontrado nada de información en internet válida para este modelo en particular, lo pongo aquí.

Cómo rearmar la caldera Saunier Duval Thermis 23E

Rearmar es como se llama a reiniciar una caldera. Si ves que se intenta encender pero nada, y que hay un pilotillo rojo encendido, es eso lo único que necesitas.

  • 1. Primero comprueba que tienes suficiente presión, como mínimo un 1bar, porque es otra de las causas por las que puede que no encienda. Si ves que es muy baja hay una tuerca en la parte de abajo que girando va llenandola hasta alcanzar un nivel adecuado. Una vez corregido el problema, le das al on y encenderá de nuevo como si nada hubiera pasado. En época de calefacción es posible que ésto sea lo que sucede.
  • 2. Si se ha encendido un pilotillo rojo, caso B, necesitas rearmarla (reiniciar en palabras normales).
    Esto es porque como van con gas tienen medidas de seguridad que muchas veces fallan: para controlar que la salida de gases sea correcta, los calentadores tienen un pequeño sensor (tipo alambre o circulo al menos ésta) a modo de control cerca de la salida de humos (la tubería gorda que va al techo). Si este “alambre” se mancha aunque todo esté bien el sistema interpreta que la tubería también puede estar obstruida y te maltrata, dejandote sin agua caliente aunque todo esté bien. El control de las máquinas.
    Antiguamente bastaba dar a un botón y limpiar un poco este “alambre” para decirle al sistema que sí, que ya lo habíamos comprobado y estaba bien; pero en los modelos más modernos los fabricantes se han vuelto unos capullos y prefieren que llames a un técnico para que así pueda cobrarte sus tarifas de rigor, y se han cuidado muy mucho de esconder a conciencia el maldito botoncito de reset.

    Tras bastante tiempo (es muy díficil de encontrar) he dado con él. Para quien lo necesite:
    Rearmar caldera Saunier Duval Thermis 23E. Botón de rearme Saunier Duval

    Bajas la tapa frontal, quitas un tornillo que sujeta el panel lateral (cualquiera de los dos) y lo levantas para extraer toda la plancha metálica lateral. Verás por detrás un depósito aplastado de unos 40 cm de diametro y arriba, a unos 10 centimetros del top, cerca de la salida de humos, un par de cables que salen, el conjunto mide unos 6 centímetros. Pues entre esos dos cables, centrado y aunque apenas se perciba, hay un pequeño botón rojo de unos 5 milímetros que no podrás apretar ni con un martillo (lo hacen para confundir), pero justo en el centro de ese botón fake existe otro, de 1 milímetro aproximadamente, que sí funciona. Mete la mano como puedas (hay poco espacio) y aprieta ese botón con un pequeño pincho o alfiler. BINGO. Enciendes de nuevo la caldera, el pilotito rojo habrá desaparecido, y habrás ganado una batalla en la guerra que mantienen los fabricantes de máquinas contra los hombres. Feliz ducha, te acabas de ahorrar 70€ de visita de un técnico.

  • 3. Si eso no funciona, debe ser alguna pieza. En ese caso sí es mejor llamar al técnico; pero al menos sí merecera la pena lo que te cobren.