Comienza la masacre anual de delfines en Japón para venderlos en latas de atún

Los delfines nunca abandonan a un miembro de la familia herido, así que basta herir a unos cuantos y tirar unas cuantas redes para ir masacrando a todos los demás desde la playa con cosas tan básicas como un garfio o un lazo. Hasta los niños japos participan alegremente en una actividad al gusto de la cultura típica oriental: sádica, fácil, mecánica y rentable.

Cada año se masacran en unos pocos días un mínimo de 20.000 delfines. Se venden como atún (tú has comido delfín creyendo que era atún), sopa de tiburon, carne de ballena o susi y algunos se dejan vivos para exponerlos en delfinarios como el del Zoo.
La verdad es que la culpa es de todos, que no sabemos practicamente comer nada que no lleve algo de animal muerto, pero de todos es sabido que los japoneses están esquilmando los mares como ningún otro pueblo hasta el punto de estar acabando con especies como el atún, las angulas o el tiburón a una velocidad insostenible.
Si han sido capaces de inventar sandias cuadradas para rentabilizar el espacio no es raro que hayan perfeccionado el asesinato de animales hasta el punto de conseguir tintar millones de litros de agua de rojo sangre en tan sólo un par de minutos con una maestría que convierten a Stalin matando Ucranianos o a Hitler durante el holocausto en unos simples aficionados.

Con vosotros, campaña de matanza de delfines 2010. Proximamente en sus latas de atún y en su restaurante oriental favorito:

Más info en animanaturalis.org