Antonio Vega

Ese maldito oficio tuyo, esa costumbre de andar con las fauces siempre abiertas por la orilla de los caminos, escondida entre las sábanas de los hospitales, asomada en la punta de un cuchillo, apostada a la vuelta de la esquina, vieja puta, no te dejaré tentarme. Muerte puta, muerte cruel, muerte al pedo, muerte implacable, muerte inexorable, misteriosa muerte. Muerte súbita, muerte accidental, muerte en cumplimiento del deber. La dama pálida y negra.

Casi siempre cuando muere algún famoso me resulta indiferente, otras veces me alegro y otras pocas, muy pocas, me apena de verdad.

Hoy realmente siento que Antonio Vega haya confirmado mis últimas sospechas y nos haya dejado sin concierto (igual aún podéis vender las entradas en ebay a algún despistado Kauka deprisa), sin ese nuevo disco en directo en el que estaba trabajando y sencillamente siento profundamente que ya no esté porque sé que a veces le echaré de menos y echaré de menos un montón de canciones que estarían por venir.

Discreto, tímido, buena gente, cercano a su público, excelente músico y depresivo crónico que nunca consiguió dejar realmente la heroína que al final le ha matado.

Sólo me crucé con él una vez que vino a la oficina y se le veía mal de salud, como sin fuerzas. Recuerdo que me recordó de un vistoza a un viejo dibujo de Tim Burton. Casi peor que cuando tocaba, como cansado, pero con una rapidez mental totalmente opuesta a la velocidad de sus movimientos y a la timidez que profesaba sin complejos.

Basta disfrutar de uno de sus últimos conciertos para descubrir que realmente el cuerpo que la droga le había regalado últimamente no acompañaba a su genialidad como músico y poeta y aunque por lo visto él pensaba que de este último ingreso en el hospital el día 20 también saldría las cosas esta vez no han sido así y hoy Antonio Vega ha muerto del cancer de pulmón que le causo su consumo excesivo de chinos (heroína fumada) y de tristeza, esa que le hizo volver a engancharse tras la muerte de la que había sido su mujer de siempre, la de 3000 noches con Marga.

Tiene que haber música para todo.

Para divertirse, para animarse, para viajar, para levantarse, para empastillarse y hasta para enamorarse de causas perdidas y encontrar estados de ánimo casi de fuera de este mundo. Antonio Vega era de esos últimos y en su estilo era el mejor. Su propia banda sonora hubiera sido excelente para acompañar su propia muerte y espero que si después de este mundo se viaja a algún otro lado Antonio esté ya en el sitio de su recreo, que sea tan maravilloso que no pueda ni tan siquiera imaginarse y que de repente ya sólo sea capaz de hacer por fin canciones realmente felices.

Hay personas que ven la vida pasar, y personas que hacen que pasen cosas

Es uno menos, no a todo el mundo le gustaba ese estilo de música, pero como diría Rambo, “precindible es cuando alguien te invita a una fiesta, tú no apareces, y a nadie le importa“. Creo que a Antonio Vega mucha gente le echaremos de menos. Gracias por tu música Antonio. Descanse en Paz.

Más videos:

El sitio de mi recreo. Cuando aún no estaba tocado por la droga

Versión de mecano. Con su estilo

Duo con Chema Vargas

Poema de Neruda musicalizado

Ahora Qué. Duo con Conchita.

La chica de Ayer. Primera aparición en TVE

2 opiniones en “Antonio Vega”

  1. Aunque parezca mentira y hasta me da verguenza decirlo, yo no lo conocia ,si algunas canciones. Apartir de su muerte empeze a escuchar sus letras y ahora me pregunto ¿pude ser tan ignorante?. suelo escuchar su musica y reconozco que dia a dia me engancha mas. Perdon .DEP

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